Desde un linfoma en etapa 3 hasta la remisión, Keith Beagle ha recuperado su vida

Keith Beagle

"Tengo una segunda oportunidad... ¡gracias al Summerlin Hospital!"

En todos los sentidos, Keith Beagle, 62, era un hombre saludable. Trabajaba de cuatro a cinco días a la semana, estaba en excelente forma y se sentía bien. Pero en octubre de 2014, cuando se estaba preparando para ir a un evento en la universidad de su hija, se dio cuenta de que el cuello de la camisa estaba demasiado ajustado y no lo podía abotonar. Fue a ver a su médico de cabecera y le dijo que tenía un virus, el cual le provocaba inflamación de los ganglios linfáticos. En poco tiempo, desarrolló unos bultos del tamaño de una pelota de golf en las axilas, pero su análisis de sangre fue normal.

Keith siguió con su vida diaria, preparándose para un viaje a Europa. Pero luego desarrolló fiebre y se sintió tan mal que fue a la sala de emergencias del Summerlin Hospital Medical Center. Los médicos hicieron muchas pruebas, incluyendo biopsias de los ganglios linfáticos y de la médula ósea, luego le diagnosticaron a Keith linfoma difuso de las células B grandes en etapa 3.

Estaba conmocionado y en cierto grado de negación en cuanto a la seriedad de su enfermedad. "Pensé que tenía un virus sencillo que simplemente seguiría su curso", cuenta. "Que me diagnostiquen linfoma me agarró completamente desprevenido". No tenía idea en ese momento de que las cosas se estaban por complicar más.

Saad Jahangir, MD, presidente de Oncología en el Summerlin Hospital, dice que el tratamiento de Keith empezó de inmediato.

"Inicialmente lo pusimos en un protocolo de quimioterapia R-CHOP", dice el Dr. Jahangir. "Pero las pruebas posteriores determinaron que el subtipo de linfoma del Sr. Beagle requería un tipo de protocolo más agresivo llamado R-EPOCH, así que cambiamos a ese tratamiento".

El protocolo R-EPOCH involucra seis rondas de tratamiento intravenoso (IV) durante cinco días consecutivos cada tres semanas. Keith, acompañado por su esposa, Norma Lynn, se convirtió en un paciente regular en el Summerlin Hospital. Debido a que su sistema estaba tan inmunodeprimido, los médicos tuvieron que trabajar para asegurarse de que el recuento de plaquetas sanguíneas de Keith permaneciera lo suficientemente alto como para que reciba los tratamientos de quimioterapia. Keith terminó quedándose en el hospital durante el primer mes de tratamiento.

"La primera vez que vi al Dr. Jahangir, pensé '¡es tan joven!'", cuenta Norma Lynn del médico de su esposo. "Pero rápidamente se hizo evidente lo brillante que es y siempre se preocupó por cuidar los intereses de mi esposo".

El Dr. Jahangir dice que la enfermedad de Keith era complicada y tenían que atender varios problemas diferentes al mismo tiempo. Keith tenía que combatir un virus, una infección bacteriana, un cuágulo de sangre y trombocitopenia inmune, todo mientras recibía el tratamiento para el linfoma.

"Todas estas complicaciones forman parte del proceso de la enfermedad y por lo general un paciente suele tener un solo problema que se puede tratar fácilmente", explica el Dr. Jahangir. "Pero el Sr. Beagle tenía que lidiar con todos al mismo tiempo, así que era como la tormenta perfecta. En un punto, estaba tan grave que podría haberse ido en cualquier dirección, pero pudimos equilibrar todo y estabilizarlo".

El médico también sabía que Keith necesitaría un trasplante de células madre. "Dado el tipo de linfoma del Sr. Beagle, sin un trasplante, el resultado no es muy favorable. Un trasplante puede permitirle al paciente una remisión más prolongada", explica el Dr. Jahangir.

Para llevar el tratamiento de Keith al siguiente nivel, el Dr. Jahangir colaboró con especialistas de City of Hope en California para el trasplante de células madre. "Esta es una de sus especialidades y nos asociamos con ellos para la atención del Sr. Beagle", cuenta el Dr. Jahangir.

Keith recibió su último tratamiento de quimioterapia en el Summerlin Hospital en enero de 2015, luego fue a City of Hope en febrero para prepararse para el trasplante. Recibió sus nuevas células madre en marzo de 19, y una PET y un análisis de sangre recientes muestran que se encuentra en remisión.

"Las incontables horas que el Dr. Jahangir estuvo en ese hospital simplemente me asombraron", dice Keith. "También era amable, directo y reconfortante pero a la vez honesto. Le debo la vida a él, su equipo y el personal del Summerlin Hospital", dice.

"¡El personal de enfermería del Summerlin fue maravilloso también! Ahora son como mi familia", dice Norma Lynn. "Durante el primer mes de tratamiento de Keith, yo viví ahí. No me fui en ningún momento. Pusieron una cama en su habitación para que yo me pudiera quedar con mi esposo. Ese es solo un ejemplo del nivel de atención que recibimos de ellos y el Summerlin Hospital. Estamos muy agradecidos por todo lo que hicieron por nosotros".

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